Esta es la primera pregunta que debes hacerte al elegir una caja fuerte. Para responder, debes determinar cuidadosamente lo que quieres guardar en la caja fuerte. Una vez que haya elaborado una lista de sus objetos de valor, todo lo que tiene que hacer es juntarlos y ver cuánto espacio ocupan. Para ello, se pueden utilizar cajas o cartones para estar seguro del volumen necesario pensando en dejar un poco de espacio En cuanto sepa el volumen preciso que necesita, trate de determinar para cada objeto un valor monetario, sentimental o incluso profesional. Si se dispone de un volumen relativamente pequeño de objetos a proteger (menos de 5 litros) y que estos objetos no representan un valor monetario demasiado elevado (unos pocos cientos de euros como máximo), puede ser interesante jugar a la trampa en lugar de a la seguridad cara utilizando “cajas fuertes” o “escondites secretos” ocultos. Hay muchas “cajas fuertes” que imitan a los objetos cotidianos y pueden contener objetos pequeños. Por ejemplo, encontrarás cajas fuertes en forma de libro, lata, aerosol, lata de refresco o enchufe.